lunes, 14 de septiembre de 2015

Cómo hacer bhang bhaji de cebolla

El bhaji (en inglés) o bhujia de cebolla es un alimento básico y clásico de la cocina india, muy sencillo, barato y sabroso. A continuación se muestra una receta que combina la marihuana y la mantequilla de cannabis para elaborar bhujia excepcionalmente ligera, crujiente y suculenta. Además, la temperatura de fritura de 180° C permite que las bhujias se cocinen en aceite de THC si se quiere conseguir un resultado final realmente fuerte.

Ingredientes:

    Bhang ghee is incorporated into a range of Indian dishes including onion bhajia (Claire Sutton)
  • 2 cebollas medianas, cortadas a la mitad y en rodajas finas
  • Bhang ghee se incorpora a una amplia gama de platos indios incluyendo las bhujia de cebolla (Claire Sutton)
  • 90g de harina (de garbanzos)
  • 1 cucharada de mantequilla de cannabis o bhang ghee fundida
  • El zumo de ½ limón
  • 1 cucharada de cúrcuma
  • ½ cucharada de chile rojo triturado
  • 1 cucharada de semillas de comino enteras
  • 2 cucharadas de jengibre fresco rallado
  • ½ cucharada de sal
  • 2 dientes de ajo picados
  • Un puñado de hojas de cilantro fresco picado
  • 1 cucharada de flores de cannabis frescas y picadas
  • Aceite vegetal (se puede cambiar por una infusión de THC) para freír

Método

Tamiza la harina en un tazón. Añade el zumo de limón y la mantequilla de cannabis fundida, seguida de agua fría, hasta que la mezcla se convierta en una masa espesa y cremosa. Incorpora las especias y hierbas aromáticas picadas. A continuación, añade las cebollas, asegurándote de que estén bien cubiertas por la masa.

Calienta el aceite a 180° C en una cacerola grande o freidora. Cuando el aceite esté suficientemente caliente, deja caer una cucharadita de masa en la sartén que debe chisporrotear y luego flotar. Usa un termómetro de cocina para asegurarte de que la temperatura no esté demasiado alta. A continuación, utiliza una cucharada para dar forma a la mezcla en bolas irregulares y déjalas caer en el aceite. Fríe durante unos dos minutos por cada lado, hasta que estén crujientes y doradas, y escúrrelas sobre papel de cocina para eliminar el exceso de grasa. Sirve con salsa picante de mango o encurtidos en lima.

Fuente sacada: Sensiseeds

¿Qué hace la marihuana realmente en el cerebro?




En general, los oponentes a la legalización siguen con sus afirmaciones de que te puede freír el cerebro, mientras que las investigaciones recientes afirman que puede hacer mejoras en la salud mental.

A pesar de estas afirmaciones por parte de los anti-legalización, en unas investigaciones de principios de este año del Jornal of Neurociencia (Revista sobre neurociencia) se ha encontrado que la marihuana no mata las células cerebrales. De hecho, puede tener un impacto positivo en la salud mental de las personas, como se dice aquí.

Esta revista de neurociencia declaro estar reafirmándose, debido a un estudio de 2003 conducido por el periódico ‘Sociedad neurosicológica internacional’, el cual obtuvo resultados similares a los suyos en cuanto al efecto de la marihuana en el cerebro. A través de este estudio de 2003 encontramos que los usuarios crónicos de marihuana podrían experimentar una reducción en sus habilidades para recordar y aprender, siendo estas las únicas habilidades impactadas.

«Desde un punto de partida neurocognitivo, la pequeña magnitud del tamaño de estos efectos, sugiere que si se encuentran componentes del cannabis con valor terapéutico, se tendría un margen de seguridad aceptable en los casos de exposición limitada que se darían en los hospitales.»

El año pasado la universidad del noroeste público un estudio el cual encontró que la marihuana causaba anormalidades en el cerebro, sin embargo este estudio fue rápidamente cuestionado por UC-Berkeley, profesor y el biólogo computacional Lori Pachter

“El documento es terrible en una serie de niveles,” dijo Patcher a The Huffington Post sobre el estudio el año pasado. “Apesta su falta de honradez… Tal vez los usuarios tienen cerebros extraños porque fumaban marihuana. Pero tal vez fumaban marihuana porque tenían cerebros extraños. Hay una diferencia importante aquí”.

Investigadores de Harvard también encontraron que la marihuana no tenía ningún efecto a largo plazo en las personas que dejaron de usar la sustancia, aunque el autor del estudio Harrison Pope dijo que probablemente sería imprudente “tratar de aterrizar un 747, conducir un autobús, un tren, o hacer un examen de cálculo una semana después consumir marihuana a muy alto nivel.”

Los beneficios para la salud de la marihuana

Dr. Sanjay Gupta, la corresponsal jefa médica de CNN, escribió en 2013 que lamentaba su anterior postura en contra de la marihuana. Después de viajar por el mundo y reunirse con agricultores, expertos, usuarios medicinales, y líderes médicos, la opinión del Dr. Gupta sobre el tema cambio significativamente.

«Es una droga con poco potencial adictivo, y de la cual hay aplicaciones médicas muy legítimas”, escribió el Dr. Gupta.» De hecho, a veces la marihuana es lo único que funciona. Tomemos el caso de Charlotte Figi, a quien conocí en Colorado. Ella comenzó a tener convulsiones poco después del nacimiento. A los 3 años, ella tenía 300 a la semana, a pesar de ser tratada con siete medicamentos diferentes. La marihuana medicinal calmo su cerebro, lo que limita sus ataques a 2 o 3 por mes”.

Dicho esto, el Dr. Gupta no recomendaría la marihuana a los niños o adultos jóvenes cuando sus cerebros aún están en desarrollo.

A principios de este año, el Dr. Vivek Murthy, Cirujano General de los EE.UU. reconoció los beneficios para la salud de la marihuana medicinal en algunas situaciones.

«Tenemos algunos datos preliminares que muestran que, para ciertas condiciones médicas y síntomas, la marihuana puede ser útil», dijo el Dr. Vivek por la cadena CBS News. «Tenemos que utilizar esos datos para impulsar la formulación de políticas.»

La marihuana también puede ser buena para los que sufren de enfermedades mentales. El año pasado, un estudio publicado en la revista estadounidense `Neuropsicofarmacología´ se encontró que podría ayudar a tratar el trastorno de estrés postraumático (TEPT), y hace unos meses, en el instituto sobre adicciones de la Universidad de Buffalo se encontró que el THC, el compuesto activo de la marihuana, podría reducir los efectos de la depresión.

«El uso de compuestos derivados del cannabis – marihuana – para restaurar la función normal de endocannabinoides podría potencialmente ayudar a estabilizar los estados de ánimo y aliviar la depresión», el Dr. Samir Haj-Dahmane, investigador principal del estudio, dijo en un comunicado de prensa.

La semana pasada, el actor ganador del Oscar Morgan Freeman habló de su experiencia en el uso de la marihuana para tratar el dolor después de un accidente de coche hace siete años.

«La marihuana tiene muchos usos útiles» Freeman dijo a The Daily Beast  «Tengo dolor de la fibromialgia en este brazo, y lo único que me ofrece algo de alivio es la marihuana. Están hablando de niños que tienen crisis muy malas, y han descubierto que la marihuana los alivia hasta el punto de que puedan tener una vida normal. Están en su derecho de usarla, para mí, dice: ‘¡Legalización mundial!’ Ahora, la idea central es la comprensión de que el alcohol no tiene uso medicinal real.»

Pastel de Verduras con Marihuana

Os presentamos una receta de lo más fácil y rápida de preparar. Aunque nos encantan las recetas dulces, esta vez hemos optado por lo salado. Se trata del Pastel de Verduras con Marihuana, un plato con el que puedes quedar muy bien para servirlo como aperitivo en cualquier comida, y como siempre, conseguir un efecto divertido y pasar un ratito agradable.





A continuación, explicamos los ingredientes y la forma de preparación paso a paso.
Ingredientes:



Ingredientes:
(Para 4/6 personas)
1 zanahoria
1 cebolla pequeña 
1/2 calabacín 
1/2 pimiento rojo 
250 gr de harina 
4 huevos 
15 gr de levadura en pastilla 
80 gr de queso rallado 
Aceite y sal 


Preparación:

-Primero, troceamos todas las verduras y las salteamos en una sartén a fuego lento con un poco de aceite y sal.


-Luego, derretimos la mantequilla de marihuana en el microondas y reservamos.



-Mientras tanto, vamos preparando la masa del pastel. En un bol colocamos la harina, la levadura y los huevos, vamos removiendo bien, y a continuación, añadimos la mantequilla derretida y la sal.

-Ahora, echamos las verduras y un poco de queso a la masa, mezclando bien para que las verduras queden repartidas por todo el pastel. Lo colocamos en un molde apto para horno, espolvoreamos el resto de queso por encima, y horneamos unos 30-40 min. a 170º, bajando un poco el la temperatura del horno para que el queso no se queme.


-Cuando el pastel esté doradito y totalmente hecho por dentro, lo sacamos del horno y lo dejamos enfríar.


-Ahora solo queda la mejor parte…probarlo!


















Cuando cortar o cosechar mis plantas de marihuana


Tras varios meses de trabajo alimentando y cuidando de nuestras queridas plantas de marihuana, llega el momento de cortarlas y cosecharlas.

Pero…. ¿Cuando es el momento óptimo para realizar la cosecha?

Existen varios puntos a tener en cuenta, para poder realizar una cosecha en su punto óptimo. Uno de ellos es el tiempo de floración que el banco de semillas nos indica sobre la variedad que estamos cultivando, que normalmente no suele ser inferior a ocho semanas de floración. Aunque no todos los bancos de semillas aciertan con sus recomendaciones por lo que tener otras variables es necesario para poder determinar el punto óptimo de madurez en los cogollos.

Si nos fijamos en los pistilos, tal y como podemos observar en la primera imagen de este escrito, podremos determinar mas o menos el momento óptimo de la cosecha basándonos en su oxidación, aunque este sistema no es completamente fiable, puede orientarnos bastante.

cuando cortar marihuana

La clave del éxito para cosechar en el punto óptimo de maduración, es basarnos en los tricomas de nuestras plantas. Estos nos dirán sin mas miramientos cuando debemos cosechar para obtener un efecto mas eufórico o mas narcótico. Aunque estos efectos en su mayoría vienen definidos por la variedad, siempre podemos jugar un poco con su intensidad cortando un poco antes o después de la maduración de los tricomas.


Con la ayuda de un microscopio o lupa, observaremos los tricomas de nuestra planta y guiándonos por su color sabremos si ya esta preparada:

Tricomas Transparentes: Demasiado pronto para cortar, está en plena formación.
Tricomas Blanqecinos o Lechosos: Momento óptimo para cortar, aunque se recomienda que exista algún que otro tricoma ya de color ámbar, en torno al 10% o 15% de tricomas ambar. (THC en su máximo esplendor).
Tricomas Ambar: Córtala ya y ponla a secar antes de que superen el 15% del total de los tricomas.
Tricomas Oscuros: Pasados, dejaste demasiado tiempo y ahora están pasados.

cannabinoides dentro de tricomas
Por poneros un ejemplo, a nuestro entender el mejor momento para cosechar nuestras queridas plantas, es cuando alrededor del 15% de los tricomas presentan un color ambarino, sin llegar a ser oscuro. Si cortamos y secamos en ese momento, disfrutaremos de una hierba con un equilibrio perfecto.

Si por el contrario preferimos un efecto mas narcótico, lo ideal es dejar madurar la mayoría de tricomas, con cuidado de no dejar que maduren en exceso. Por el contrario, cortando con los tricomas entre blanquecinos y lechosos, con pocas unidades maduras (ámbar), obtendremos una hierba algo mas psicoactiva, eufórica.


En esta última imagen, podéis apreciar como los tricomas aun están entre transparentes y lechosos, a este ejemplar le faltan aun un par de semanas mínimo para estar en su punto óptimo de cosecha.  Si tenéis dudas con vuestro cultivo, hacernos llegar una imagen a través de nuestro apartado de contacto y os ayudaremos a evaluar el estado de maduración de vuestras plantas.


Resolveremos cualquier duda que nos dejéis en la sección de comentarios, intentando ayudaros a establecer cuando es el mejor momento para que cortéis vuestras plantas. Recordar que cortar en el momento idóneo, es sumamente importante para poder aprovechar todo el sabor, efecto y propiedades medicinales de nuestras plantas de marihuana. Muchos cultivadores se desesperan y cortan sus cogollos a media floración, en cuanto se forman los cogollos…. no solo están perdiendo una gran cantidad de calidad y efecto, sino también de producción, ya que las plantas de marihuana cuando mas engordan sus cogollos, es durante las ultimas semanas.

Fuente sacada: Notas de humo

Cómo elegir el contenedor adecuado para cultivar cannabis

Elegir el contenedor de cultivo adecuado para cada tipo de cultivo, es un factor determinante que podrá inclinar la balanza a un lado u otro.


Decir que hay muchos tipos de contenedores, pero para el cultivo del cannabis generalmente se emplean redondos o cuadrados. En interior empleamos los contenedores cuadrados ya que acoplan mejor y se pueden distribuir mas eficientemente. El tamaño, forma, numero y color podrán determinar la salud de la planta y por eso es conveniente que sepamos que factores hay que tener en cuenta a la hora de elegirlos:

– Relación aire-agua del sustrato: Los contenedores profundos nos dan una mayor capacidad de aireación y los que son muy bajos pueden dar problemas de asfixia radicular. Será muy importante que desechemos contenedores poco profundos y si tenemos que limitar los litros del contenedor, lo hagamos en superficie y siempre dejemos más profundidad que anchura.

– Capacidad del contenedor: Cuanta mayor capacidad tiene el contenedor, lógicamente, mayor será el volumen del medio del cultivo . El tamaño de la planta final dependerá mucho del contenedor elegido. Por lo que podemos decir que el volumen del contenedor determinará decisivamente el tamaño de la planta. Para interior se recomienda no utilizar contenedores de mas de 11 litros y elegir el adecuado dependerá de otros parámetros como pueden ser el sistema de cultivo a emplear, variedad, condiciones climáticas y número de plantas que utilicemos. Una planta de 10 semanas de floración, aguantará perfectamente en condiciones normales en un contenedor de 11 litros ya que entre 4 y 6 litros de sustrato serán suficientes para mantener a la planta en 1 mes.


CONTENEDORES001


– Sección del contenedor: En contenedores profundos, las raíces se desenvuelven mejor y los sistemas radiculares que se forman son mucho mas sanos que en contenedores de secciones bajas.

– Forma del contenedor: Generalmente son cuadrados o redondos, y al elegirlos siempre será conveniente que sean mas altos que anchos ya que las raíces se desarrollan mucho mas sanas. Descartaremos los contenedores bajos y anchos.ç

- Numero de contenedores por m2(figuras optimas): Por m2 habrá que poner entre 80 y 100 litros de sustrato. La figura mas optima sera elegir 9 contenedores de 11 litros ya que es simétrica y tiene 99 litros de sustrato(máximo recomendado), aunque también podremos poner 20 contenedores de 5 litros o 12 contenedores de 7 litros. Con estos números de contenedores, nos aseguraremos que la totalidad del metro cuadrado de cultivo sea cubierto por las plantas y forme un manto verde, así aprovecharemos la totalidad de luz emitida por la lampara.

– Color: Deberán ser negros u opacos y desecharemos los contenedores transparentes o translucidos ya que producen quemaduras sobre las raíces. Los contenedores transparentes aumentan el “efecto invernadero” aumentado en demasía la temperatura radical. Cuando la temperatura puede ser un problema, hay contenedores gruesos blancos y que son opacos. Estos contenedores son ideales para estas circunstancias, ya que mantienen la tierra más fresca que los negros. Los de color blanco son ideales para el cultivo de exterior ya que este color amortigua el calor de los rayos solares.

– Disponibilidad, precio y calidad: Los contenedores de plástico rígido son los más utilizados en interior por su precio. Se pueden conseguir de cualquier tamaño o forma. Son fáciles de manejar y esto es un factor que en el cultivo de interior es primordial, pues las plantas deben de ser rotadas y manipuladas con frecuencia. Los contenedores de barro no son adecuados y están completamente descartados por ser pesados, frágiles y absorber la humedad del sustrato. Hay que destacar que los contenedores de madera son los mas idóneos, pero mucho más caros que cualquier otro.

Foto de contenedores radiculares cuadrados, ideales para el cultivo de marihuana:


– Drenaje: Todos los contenedores necesitan liberar el agua excedente y tienen que estar provisto de agujeros o formas que dejen fluir libremente los excesos que produce en regado de la planta. Como mínimo, debe disponer de 2 agujeros de 1,2 centímetros de diámetro por cada 30 centímetros.

Teniendo en cuenta estos factores, seguro que nuestras plantas nos lo agradecerán. Utilizando contenedores adecuados, seguro que los resultados finales serán mejores.


Kalashnikova 55 días


Fuente sacada de: Cultivando Medicina

lunes, 3 de agosto de 2015

LAS MEJORES VARIEDADES DE RESINAS CANNABIS




Royal Afghani, el soberano de las montañas de Afganistán
El Royal afghani (afgano Real) es el rey de los hachíses que se hacen en Afganistán. Se elabora con un método de extracción de la resina en seco, casi igual que en Marruecos, solo que se recortan los cogollos antes de tamizarlos. Después,— y es donde se consolida gran parte de la calidad de este hachís— se le aplica un poco de calor al polen restante, y con gran paciencia se va amasando durante días, lo que genera un hachís con una densidad y calidad notables.


El Royal Afghani es una obra maestra en cuanto a sabor, textura y efecto. (Foto)

El Royal afghani se hace con la primera o primeras pasadas por los tamices y, antes de convertirlo en hachís, se pone a secar en pieles de cabra y a veces ¡hasta tiene siete años de curado!. Su efecto es potente, muy potente, pero se presenta sutilmente y provoca un efecto de lucidez que amplifica la consciencia y deja un relajado efecto físico. Suele tener, aproximadamente, de un 10% a un 15% de THC, con una amplia presencia de otros cannabinoides como el CBD o elCBN, que provienen de las genéticas afganas y aumentan su potencia. Se elabora con las Indicas autóctonas de Afganistán, de las que provienen la Afghan Express, la Khan Afgana o la Double Glocky de ellas toma su aroma a bosques de cedros y su sabor a miel.


Gardaa de las montañas de Tirah Maidan: el mejor hachís de Pakistán

Pocos han sido los occidentales que hayan tenido la suerte de probar el hachís – Gardaa en pakistaní– que se elabora enlas montañas de de Tirah Maidan, en las regiones fronterizas con Afganistán. Allí, se produce el mejor – Awal Namber Garda– ”El polvo de la mejor calidad”, como se llama en Pashtún a las primeras capas de polen que se obtiene con las mejores plantas. Con ellas, se elabora el mejor chocolate pakistaní, un producto que combina unas fuerte tonalidades marrones y negras, y cuya resina encierra la fuerza del paso de Jáiber, cerca de las que se elabora.


El buen pakistaní es uno de los costos más potentes y fuertes del mundo . (Foto)

Su potencia es fuerte, tirando a muy fuerte. Contiene, aproximadamente, de un 12% a un 16% de THC. Y, eso se deja traslucir en su narcótico y sedante efecto: una sensación de petrificación que arranca con cada calada que le das a este hachís picante e intenso, y que va aumentando hasta hacerte sentir que tus extremidades están ancladas al suelo. Se elabora a partir de las plantas que tradicionalmente crecen en el área montañosa del Hindú kush como la autóctonaHindú Kush o sus descendientes: la todopoderosa OG Kush , la refinada Blue Kush o la glotona Bubba Kush.


El extravagante polen de Cachemira

El polen de Cachemira (India) tiene un efecto notablemente euforizante y de gran lucidez. Es excepcional. Y bastante raro, porque es de los poquísimos pólenes del mundo que se elaboran a partir de Sativas. Se elabora en esta región, que es fuente de conflicto entre indios y pakistaníes. Aunque, gracias a esta confluencia cultural, el hachís de la zona aúna los métodos de extracción en seco tradicionalmente árabes con genéticas del tipo Sativa – algo excepcionalmente raro– .¿El resultado? Un polen negruzco, de sabores afrutados que entra suavemente por la garganta y deja una sensación de euforia sostenida en el cuerpo y despierta el potencial creativo de la mente.


El polen de Cachemira es una rareza por su naturaleza sativa y su efecto jovial y ligero. (Foto)

Suele contener de un 8% a un 10% de THC, escondido en unas posturas negras por fuera y marrón castaño por dentro. En los últimos años se ha vuelto muy difícil de encontrar a raíz del conflicto constante que hay entre India y Pakístán a causa del estado de Cachemira, donde se produce. Sin embargo, nos quedan variedades similares a las que le dieron vida, como la Night Shade, la Vanilla Kush o la Hashberry, con las que podemos fabricarlo nosotros mismos.

Libanés rojo: un clásico en peligro de extinción

El libanés rojo era un pólen clásico de las últimas décadas del siglo pasado. Su inconfundible tono rojizo y su texturo arenosa eran sinónimos inconfundibles de que teníamos en nuestras manos un pedazo de este interesante hachís que se elabora en el valle de Baalbek (Líbano). Sin embargo, los conflictos bélicos que han asolado el Líbano y las regiones vecinas en los últimos años han diezmado su producción hasta casi el punto de hacerlo casi imposible de conseguir.


El libanés rojo, uno de los clasicos del siglo XX, que hoy en día es muy dificil de encontrar. (Foto)

Comparado con otras variedades de pólenes su efecto es muy cerebral, y claramante más potente que la clase baja y cotidiana de los costos del valle del Rif. Las posturas de este hachís suelen contener, normalmente, entre un 1.0% y un 18% de THC. A eso se le suma, que contienen un elevado grado de CBN porque las plantas no se cortan hasta que están prácticamente secas. Su color rojizo proviene de las variedades de la zona, que son Indicas con los cogollos rojizos, o violáceos cuando hace frío, de unas tonalidades parecidas a la Punto rojo o la Purple Bud.

Aromático turco: el hachís de los sultanes

El hachís turco es dulce y aromático; entra muy suavemente por la garganta, dejando un regusto a canela y a especias en la boca. Seguramente, es uno de los costos más cerebrales que se producen a orillas del Mediterráneo. Una de las causas, que sin duda, lo hacían uno de los preferido por los sultanes y visires del Imperio Otomano para aderezar sus shishas.


El inaccesible hachís turco es una joya por su sabor aromático y su dulce efecto. (Foto)

A primera vista, parece un costo reseco de aquellos que tenemos que maltratar con el mechero para poder hacernos un canuto. Sin embargo, la primera impresión es un engaño, que se desvanece cuando damos las primeras caladas, y notamos ese sabor dulce y afrutado tan característico del hachís turco. Ya desde la primera calada nos pone una sonrisa de oreja a oreja, e imprime un fuerte efecto en nuestro cerebro, lo que no deja de ser sorprendente porque es un hachís que suele tener, habitualmente, entre un 3.5 % y un 8.8% de THC. Se puede obtener fácilmente de plantas como la faraónica Tutankhamon, la práctica Auto Super Hash o la ultraterrenal Anubis.

Crema de Manali: el mejor Charas del mundo

La crema de Manali es uno de eso hachíses que crean leyenda. Este chocolate de negra y homogénea textura, es el mayor tesoro de la aldea de mismo nombre que se ubica en el estado norteño de Himachal Pradesch (India). Se le reconoce como el mejor Charas del mundo y son miles los viajeros que llegan a la pequeña aldea donde se produce para probar si la leyenda es cierta.


El mejor Charas del mundo se elabora, sin duda, en la pequeña población norteña de Manali.(Foto)

La crema de Manali se manufactura a mano en el valle de Parvarti tras la fértil sombra de los Himalayas. Tiene un color negro brillante –y caso raro entre los charas– una estructura interna homogénea libre de materia vegetal. Es una obra de arte de ingeniera cannábica con unos índices de THC que oscilan de un 10% a 26%, y un sabor denso y delicioso que provoca un efecto comunal y alegre, menos fuerte e introspectivo que los Charas tradicionales. Un cultivador con pericia podría extraerse perfectamente un par de ‘tolas’ de cremita de Manali con plantas como la laureada Himalayan Gold, la rápida Blue Himalaya o la mística Rishi Kush.

Hachís jamaicano de burbuja roja: risas irrefrenables a ritmo caribeño

El chocolate jamaicano es muy desconocido en casi todo el mundo debido a que los rastafaris lo producen a pequeña escala entre fumazo y fumazo de esa hierba sativa suya, tan alegre y vital que cosechan cerca de la ciudad de Negril. Su carta de presentación es una inconfundible burbuja roja que, como todo buen hachís, aparece cuando acercamos la llama a la china. Esas pequeñas pompas rojizas descubren el camino a uno costo fuerte, muy psicoactivo y eufórico, blanco por dentro, con vetas rojizas que guían el camino hacia un ‘colocón’ de primera.


El hachís jamaicano de burbuja roja es, sin duda, uno de los costos más indicados para reirse solo o en compañía de unos amigos. (Foto)

Su efecto conduce a una risa masiva, a un sentimiento de alegria y armonía cómica con todo aquello que nos rodea; y a cierta autocrítica sarcástica hacia uno mismo. Más de uno ha decidido cambiar sus pasos tras probar esta delicia del Caribe, cuyo índice de THC oscila entre el 9% y el 13%. Es muy difícil de encontrar en Europa, pero puedes apañártelas para extraerlo de variedades como la Jamaican Pearl, la Jamaican Me Crazy, o la Marley’s Collie.

Plastilina del valle de Chui en Kazajistán

Así es como se conoce al hachís que se produce en el valle de Chui, en la frontera de la antigua República Soviética de Kazajistán con Kirguistán. Se trata de un hachís muy potente y muy duro, pero a la vez suave y moldeable al tacto, que se produce en esta hondonada rodeada por la montañas de Tian Shan, en el que considera el lugar donde aparecieron las primeras plantas de cannabis.


Parece suave y cremoso por fuera, pero al fumarlo su efecto es potente y recio. (Foto)

Se hace a partir de híbridos entre las típicas plantas kazajas y genéticas venidas de India y Pakistán. El resultado es un hachís fuerte, denso y pegajoso, con unos contenidos de entre 5% y 10% de THC, de efectos muy, muy sedantes y narcóticos, que clavan de raíz a cualquiera que lo pruebe. Se elabora con plantas similares a la Auto Uzbeka, laAuto Soviet o la Auto Bluekush.


Skuff holandés: sueños de THC, convertidos en hachís 

Contiene unas cantidades monstruosas de este compuesto – en ocasiones hasta un 60% de la china es puroTetrahidrocannabinol –, y eso se deja nota en el sabor y en el efecto: tiene un gusto amargo y un cuerpo poco denso al fumarlo, pero sus efectos cerebrales son una bomba. Para hacerlo, normalmente, se utilizan variedades de la gran familiaSkunk, como la Super Skunk, la Lemon Skunk o la Shiva Skunk; y de ellas hereda su potencial psicoactivo.

El chocolate holandés por excelencia. Se elabora, en su mejor versión, con los primeros tricomas que caen al espolvorear ligeramente los cogollos sobre un tamiz finísimo. Lo llaman el ‘método holandés’, y con él, se consiguen auténticas bombas psicoactivas en forma de cristales de THC prensados y compactos hasta convertirse en costo.

Bolas de templo nepalíes: prepárate para viajar con la mente

Si consigues bolas de templo nepalíes, prepárate para viajar. Así, se llaman las posturas de hachís redondas y de la mejor calidad que se preparan en Nepal para celebrar rituales religiosos hindúes y algunas festividades budistas. Los mismos monjes, lo ponen en unos incensarios grandes, con brasas, para que su humo les facilite entrar en un profundo estado de consciencia. Su alto contenido en THC, de un 12% a un 20%, aproximadamente, y la naturaleza psicoactiva de las propias Sativas con las que se elabora, convierten a estas ‘bolas’ en un hachís solo para los más experimentados.




Es uno de los costos más cerebrales que existe. Proporciona un estado en el que la mente viaja y divaga, mientras el cuerpo permanece recogido en un estado de gracia. Se elaboran extrayendo manualmente la resina de las plantas típicas de la región, las ancestras de la Nepal Kush, o la Nepal Jam, y compactándola con fuertes fricciones de las manos.



jueves, 30 de julio de 2015

El Haschisch, también conocido como Hash (Inglés), Kif (Arabe Marroquí), Garda (Afghano), Charas (Himalaya), Shit (Francés), es uno más de los varios productos extraídos de la planta de cáñamo o más popularmente conocida como Cannabis.

La historia del Hash

El Hash, es el producto psicoactivo extraído del cannabis que más se ha consumido -desde la antigüedad- en países europeos y orientales.


Los primeros indicios de consumo de Haschisch en el continente europeo los encontramos a principios del siglo XIX.
Fueron los científicos que acompañaban a Napoleón, emperador francés, en su Campaña de Egypto quienes se interesaron por primera vez en el producto arabe. Tras un periodo de intercambio cultural arabico-europeo el Hash va a llegar a Europa y se transformará en uno de los psicotrópicos más utilizados por jovenes artistas y la plebe de la bohemia.

En 1845, Jacques Moreau de Tours -medico psiquiatra francés- creará en París el primer club de consumidores de Haschisch llamado Club des Hashischins. En este club muchos de los artistas de antaño pasaran su tiempo experimentando el Hash en su forma única de consumo en aquella época: el dawamesk (dulce oriental hecho a base de hash). Grandes figuras del arte europeo didicarán parte de su obra a las experiencias vividas en las sesiones del club parisino, Theophile Gautier o Alexandre Dumas mencionarán varias veces el consumo de dawamesk en sus escritos. Paul Verlaine y Arthur Rimbaud son también dis figuras que se conocen como fieles consumidores de Haschisch, que solían acompañar con Absenta. Finalmente el grandioso poeta Charles Baudelaire va a dedicarle 5 de sus poemas al Hash y lo consagrará con su opúsculo “Le Haschish”.

Hoy en día, el Hash casi no es consumido por ingestión en los países occidentales. En efecto, la ingestión de Haschisch modifica la cinética del colocón cannabico. Los primeros efectos surgen solo unos cuantos minutos después del consumo y la bajada es mucho más larga y pesada que en su consumo en forma de Joint.
Sin embargo, teniendo en cuenta su afinidad entre el THC y materias grasas, el Hash es considerado un producto altamente recomendable para actividades culinarias.

En cuanto a las hipótesis que proponen que la tasa de THC contenido en el producto sea mucho más alta que la del cannabis en estado natural, estas no son verificables. Estudios que han propuesto diferentes laboratorios establecen que el la cantidad de THC contenida en el Hash varía entre un 15% y un 20%, dependiendo de la planta del que fue extraído.

La consistencia del Hash, sea grasosa y pegajosa, sea seca y solida, está estrechamente ligada a la planta y al proceso de obtención del que proviene el producto.

Fabricación

El Haschisch es, en grandes palabras, la resina del cannabis que es secretada por las glándulas secretorias de las hojas y flores de la planta hembra de cannabis.

Existen varias técnicas de de elaboración de Haschisch en el mundo. La más expandida, utilizada en el mundo árabe, consiste a secar las plantas para luego tamizarlas con el fin de separar los tricomas (gotas de resina) de la materia vegetal. Según la fineza del tamizage se obtienen distintas calidades de Hash.
La resina, ya separada de la planta, puede ser guardada en stocks para desarrollar un curado que mejoraría su calidad (en Afghanistan las técnicas de stock en pieles de cabra pueden durar hasta 10 años :buff:). La resina seca y harinosa es finalmente prensada y luego calentada (endureciéndola).
· Marruecos Ketama ·
Región de la Mística Hippie de antaño, madre del Hash


– En Marruecos está la mística región del Rif, cuna de Ketama, una de las ciudades árabes más conocidas en el mundo hippie de los 70’s.

Es aquí en Ketama que se concentra la producción de miles de toneladas de cannabis anuales. Fue el rey Mohammed V quién legalizó, por decreto real, el cultivo del Kifi (Marihuana) para luchar contra el mercado de cigarrillos franceses en tiempos de protectorado en la década de los 60’s.
En la década de los 70’s, la llegada de los hippies a Ketama va a revolucionar la producción del Kifi local. Los hippies gringos y europeos van a enseñarle al pueblo de Ketama, nuevas técnicas de extracción de resinas que provenían de cultivos en Afghanistan y del Líbano.

De las plantaciones de marihuana del Rif marroquí se extraen grandes cantidades de Hash que es traficado a los continentes occidentales. Su cultura en Ketama forma parte de una de las actividades básicas de sobrevivencia para los campesinos de la región.



– En Afghanistan existen técnicas de prensado que consisten en la utilización de las manos para prensar la gardaa (nombre dado a la resina). Otra técnica afghana consiste en poner la gardaa en un gran mortero que se calienta bajo fuego.
Cuando el mortero está lo suficientemente caliente, se activa una gran piedra que aplastará la gardaa y así nos proporcionará lo que se conoce por los afghanos como el charas, un producto verde oscuro muy suave y oloroso.

– En la región del Himalaya, el Haschisch también se hace llamar charas, sin embrago la influencia de la religión hindú no permite que se corten las plantas para su extracción (para el hinduismo el cannabis es una planta sagrada).
Para recolectar la resina, el campesino frota las plantas con las manos por largo rato para así ir acumulando los tricomas en palma y dedos. La resina acumulada es raspada de las manos y forma así el famoso charas del Himalaya.
Como para la resina tamizada de marruecos, el charas del himalaya necesita de un tiempo de curado para obetener su maxima calidad en cuento a sabor, textura y efecto.

Variedades

El haschisch está separado en 3 grandes categorías principales:

– El Marroquí: Producto de la región del Rif marroquí, es de color y consistencia variable.
Es un Hash fuerte que pica suavemente la garganta. Hay algunas sub-variedades que se separan desde el Ketama, muy seco y harinoso (de color amarillo), hasta el Ia (Ayya), muy grasoso y suave (de color café).
Las mezclas que se llaman SUM (termino mercantil para el Special y el 00) son las que pertenecen a los productos de alta calidad, o sea no han sido mezcladas con productos químicos y permanecen naturales.

El Hash marroquí tiene 3 etapas de fabricación en el tamizage:

1. 1era pasada “Special”: La mejor calidad, 100% natural.

2. 2da pasada “00” (Doble Cero): Muy buena calidad, 100% natural.

3. 3era y ultima pasada que sirve para extraer un Hash que será mezclado con todo tipo de elementos químicos que aumentarán su cantidad empeorando su calidad y transformándolo en un producto nocivo y principalmente exportado al extranjero. Este producto es el que se conoce en Europa y Marruecos como “Resina”.

– El Afghano: Producto del Medio-Oriente en las faldas del Himalaya.
Es un Hash envolvente y dulce de color rojiso-negro. las sub-variedades de este hash varían desde el afghano al nepalés, pasando por elpakistaní.
Su cualidad especial está completamente ligada con su calidad, siendo un haschisch 100% natural, este se puede trabajar sin tener que calentarlo.

– El Libanés: Producto del Cercano-Oriente.
Un hash de color beige-rojiso, su consistencia se acerca mucho a la del Ia marroquí. Es un producto que se vuelve muy raro a causa de los problemas que viven los productores de este en su país. No tan fuerte como el Hash Libanés, este producto es de fino gusto, suave y de colocón agradable.

- El Skuff Holandés: Producto holandés y recientemente fabricado en Marruecos.
Diferente a su primo el Haschisch, ya que este a diferencia del Hash es un producto 100% natural y elaborado de manera élite, con cepas finamente seleccionadas.

Su nombre se debe a una mezcla del ingles Stuff y del nombre de cannabis Skunk. El Skuff es el producto que causa sensación en los famosos coffes shops de hoy en día.
Se caracteriza por ser un concentrado de resina que alcanza altísimos niveles de THC (de 40% a 50% los más potentes), que provoca un colocón rápido y ultrapotente.
Su consistencia es solida y compacta, de color verde cafesoso o verde claro, y su sabor es, a diferencia del hash oriental, dulce y suave.