miércoles, 28 de enero de 2015

JOSEP PAMIES, IMPUTADO POR CULTIVAR MARIHUANA PARA ENFERMOS GRAVES: “ME GUSTARÍA QUE COMETIERAN EL ERROR DE ENVIARME A PRISIÓN”



Josep Pamies, a sus 66 años, va a sentarse en el banquillo por hacer lo que él denomina una “dulce revolución”: cultivar cannabis y otras plantas medicinales para que cualquier ciudadano pueda beneficiarse de una sanidad alternativa. Irá a juicio, pero no piensa rendirse: asegura a Dinafem que no tiene miedo de entrar en prisión y que en poco más de un mes volverá a cultivar.


El cultivador leridano Josep Pamies lleva años trabajando en pos de la autosuficiencia humana en cuestiones de salud, dedicando su vida a cosechar plantas medicinales de todo tipo. Cree en la autosanación y en las terapias de bajo coste que, según dice, quedan ocultas por un sistema económico que apoya a las grandes farmacéuticas y a sus intereses privados.

Pamies quiere fomentar otro tipo de medicina, que ayudará a las personas “más humildes” a curarse sin invertir apenas dinero, que las educará para que puedan reconocer plantas de todo tipo, para que sepan usarlas, cultivarlas y conozcan sus aplicaciones. “Podemos ser autónomos”, asegura Pamies a Dinafem.



El catalán comenzó su particular lucha hace más de seis años, cuando se dio cuenta de que muchas empresas alertaban de los posibles peligros de ciertas plantas mientras creaban ellas mismas “los venenos con los que se fumigan los alimentos”. Fue ahí cuando se preocupó por combatir a la industria dominante y empezó a cultivar plantas medicinales sin preocuparse de si eran legales o no.


El inicio de su trabajo está especialmente marcado por el cultivo de la Stevia, “una planta extraordinaria” que, según el cultivador, puede mitigar o curar enfermedades como la diabetes, la ansiedad o la hipertensión. Sin embargo, es considerada tóxica aunque Pamiés afirma que no existe ningún estudio que lo demuestre. “¿Cómo puede ser que esté prohibida mientras el tabaco mata y es legal?”, se pregunta.

“La marihuana no es una droga”

Su trabajo con la marihuana comenzó hace cinco o seis años, cuando una persona muy cercana a él le dijo que se había medicado con cannabis para aliviar los efectos de la esclerosis múltiple. Conociendo ese testimonio, comenzó a cultivarla, y después de tantos años sabe perfectamente que “no es una droga, aunque quieran vendérnosla así”. Ve su prohibición como una simple estrategia de quienes tienen el poder y tratan de ocultar aquellos sectores donde “no hay negocio” para sus aliados tradicionales.

Desde entonces, cada año cultiva diez, veinte, treinta, cuarenta y hasta cincuenta plantas, dependiendo de las personas que las necesiten (que suelen ser cientos cada año, menores incluidos). Lo hace de forma pública, sin ocultarlo. Después, cuando cosecha, elabora la medicación: aceites y tinturas, maceraciones de marihuana con aceite de oliva, de almendra o de coco. Pero no vive de esa venta, sino de las plantas legales.

Los productos de cannabis terapéutico los regala a los pacientes, ya que, según dice, “con una simple mata puedes tener producto suficiente para 100 o 200 personas”. Incluso ha aprendido a elaborar dosis muy pequeñas pensadas para bebés, niños con tumores cerebrales, “con pronóstico mortal que aún están corriendo” gracias a estos aceites. Pamies explica que quienes solicitan sus productos son personas con enfermedades graves como esclerosis múltiple, cáncer, epilepsia o Parkinson.


Fue precisamente la gran demanda que tiene y su visibilidad descarada lo que hizo que la policía supiera de su trabajo. Sin embargo, asegura que eso no supuso ningún problema. “Incluso los policías de paisano venían a buscar los preparados que hacemos”, y hace varios años algunos agentes le llevaron “varias plantas gigantes” que habían requisado a otra persona con el objetivo de que el catalán hiciera “un buen uso de ellas”.

Una denuncia por compromiso

Entonces, ¿por qué los Mossos d´Esquadra denunciaron a Pamies, que actualmente se encuentra en proceso judicial? Él mismo nos lo explica: “se vieron en el compromiso” de hacerlo porque demasiadas personas sabían que las autoridades tenían conocimiento de sus cultivos. “Si no me hubieran denunciado, habrían tenido muchos problemas”, afirma, pero sabe que en ningún momento vieron acto delictivo alguno en su trabajo.

Josep Pamies no tiene miedo. Declara que en momentos como este hay que ser positivo porque “cientos de miles de personas” podrán personarse en su juicio y avalar su labor contando sus experiencias personales y hablando de las propiedades terapéuticas del cannabis.


Admite que ha dejado de cultivar, pero no lo ha hecho por el proceso judicial, sino porque “estamos en una época muy fría”. De hecho, asegura que comenzará a sembrar de nuevo en febrero o marzo, con la intención de cultivar tanta marihuana como sea necesaria para que ninguna persona que la necesite tenga que esperar cinco o seis meses antes de obtener el producto.

Si le obligaran a parar el cultivo, afirma totalmente convencido que no pasaría nada, ya que actualmente recibe marihuana de conocidos y amigos con la que sigue elaborando los medicamentos. Por si fuera poco, planea poner en marcha en el plazo de un mes una campaña para que se sumen voluntarios (con nombres y apellidos) dispuestos a cultivar una sola planta, “que no es delito”.

El objetivo es ponerlas a disposición del público y que surja una marea de cultivadores de cannabis cuyos cultivos puedan ser destinados a “los cientos de miles de enfermos” que necesitan los productos medicinales. Tendrá como punto de partida ‘Fem la nostra’, otra campaña que pide apoyo para Pamies y ha superado ya las 5.000 adhesiones.

A pesar de estar imputado por un delito contra la salud pública, Pamies se muestra confiado. De hecho, le gustaría que la justicia cometiera el error de enviarle a prisión. “Estoy seguro de que incluso allí podríamos hacer una revolución”, afirma. Si tuviera que pasar tiempo en la cárcel, no le importaría demasiado. “Lo tengo todo hecho, no van a partir mi vida por la mitad, incluso voy a ahorrar más estando dentro que fuera, y ese puede ser un motivo para generar más debate”.

Josep Pamies cree en lo que hace y pone un ejemplo personal: asegura que la buena calidad de vida que tuvo su madre a partir de los 85 años, cuando comenzó a tomar gotas de aceite de cannabis, “no la tuvo antes”. Utilizar esta sustancia en pequeñas dosis “no tiene por qué suponer un problema” para los pacientes, puesto que sus propiedades están avaladas por investigadores, oncólogos y nutricionistas que se implican en este ámbito aunque lo hagan de forma “poco visible”.

Fuente Dinafem.org

jueves, 22 de enero de 2015

Gran paso para la legalización de la marihuana en España: el Congreso acuerda abordar la despenalización del cannabis

Este jueves por la tarde, el grupo al que pertenece Izquierda Unida – de la mano de Gaspar Llamazares, Ricardo Sixto y Álvaro Sanz - ha presentado una proposición no de ley en el Congreso con la que pretende impulsar las reformas legislativas necesarias para terminar con la penalización del cannabis. Por primera vez, comparecerán y serán escuchadas las asociaciones cannábicas en el marco de la Comisión de Drogas del Congreso. Se suma de esta forma a una iniciativa similar impulsada por UPyD este verano. 

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La intención es que la cosa no se quede ahí, sino que se debata en pleno y en comisión, se reflexione y se consiga un consenso que pueda llevar “a la despenalización total del cannabis en España”, según ha comentado La Izquierda Plural a Dinafem. Asimismo, IU propone estudiar y desarrollar un marco normativo claro para las asociaciones cannábicas, con las que casi todos los partidos políticos han estado dialogando durante semanas.

¿Por qué ahora?

La Izquierda Plural explica que este es el mejor momento para impulsar la propuesta porque la próxima semana, y después de un intenso y difícil debate con el Partido Popular, comienzan las comparecencias de las organizaciones en la comisión del Congreso.

Por otro lado, porque España se encuentra en una situación en la que los clubes de cannabis cada vez tienen “un mayor número de asociados especialmente en lugares como Euskadi o Cataluña”. Clubes donde “se consume casi de forma normalizada”, explican desde la agrupación, y que han trabajado duro por la legalización de la marihuana en nuestro país

Por último, porque el debate sobre el cultivo y consumo de marihuana ya ha estado sobre la mesa a nivel internacional - en el marco de las Naciones Unidas – y ha culminado hace dos meses en un manifiesto que habla de la necesidad de ofrecer seguridad jurídica en este ámbito, y que fue propuesto por diferentes dirigentes culturales, políticos y sociales – miembros de la Comisión Global de Políticas sobre Drogas.


Un proceso que se extiende en el tiempo

Según explican desde La Izquierda Plural, este debate no viene de ahora. Es tan insistente que ha llevado a algunos grupos parlamentarios a ponerse de acuerdo, “algo inédito hasta el momento”. Por primera vez comparecerán asociaciones de usuarios en el marco de la Comisión de Drogas del Congreso para abordar la posible despenalización del cannabis.

Se trata de un gran paso adelante para el movimiento asociativo cannábico, que se aglutina en torno a la FAC (Federación de Asociaciones Cannábicas) y que lleva años demandando un cambio en las políticas de drogas para que sean mas justas y eficaces. Y que, con su esfuerzo, ha logrado abrir un debate público sobre la participación de la sociedad civil en el diseño de dichas políticas. 

Desde Izquierda Plural también añaden que una despenalización total en España es más que posible pues “ya existe parcialmente, no nos encontramos en una situación de ilegalidad sino de alegalidad”. Es más, son los propios consumidores y ciudadanos los que se han organizado para llegar a este punto, “sin intereses lucrativos, lo que rompe la idea de cannabis ligado a beneficios o intereses ilícitos”.

Mauricio Valiente, diputado de Izquierda Unida en la Asamblea de Madrid, asegura a Dinafem que es necesario que las cosas cambien “porque hay que evitar que las mafias se aprovechen de la situación”. Y afirma que “no se trata solo de penalizar o despenalizar, sino de hacer políticas públicas de forma razonable” e informar al conjunto de la ciudadanía sobre el uso responsable de este tipo de sustancias, así como de las ventajas de una futura legalización de la marihuana en nuestro país.

UPyD también presentó su propuesta no de ley

Izquierda Unida no es el único partido que impulsa una proposición no de ley con este objetivo. El pasado 11 de julio, UPyD también lo hizo con el objetivo de despenalizar la producción, el comercio y el consumo de cannabis y derivados, y de que se establezcan controles y condiciones legales, fiscales y sanitarias para regular el consumo de aquellas sustancias que puedan representar un potencial peligro para la salud.

El diputado Carlos Martínez Gorriarán explica a este medio que, según su partido, fumar marihuana o derivados del cannabis debería ser una cuestión de libertad personal, una decisión bajo la responsabilidad de los usuarios. Porque, según las palabras del político, el Estado en una democracia no debería prohibir este consumo alegando que puede causar problemas de salud. Aunque así sea, opina, “el tabaco y el alcohol también los causan y están regulados”.

Es por eso que desde UPyD se pide impulsar una regulación en materia cannábica similar a la existente para otras sustancias que deben ser consumidas con “responsabilidad y limitaciones legales”. “Que no se venda a menores, que no haya publicidad…” Ese tipo de cosas. 

Según Gorriarán, su partido también está convencido de que todas las acciones llevadas a cabo para perseguir el tráfico de drogas y el de marihuana “se ha demostrado que son bastante inútiles”. Y pone el ejemplo de los clubes sociales de cannabis en España y de los problemas que han surgido en Barcelona, “precisamente porque no hay una regulación adecuada y existe un vacío legal”. 

Ya en verano, este diputado estaba convencido de que su propuesta sería apoyada por varios grupos en el Congreso y ahora, con la iniciativa de Izquierda Unida, ese apoyo parece hacerse efectivo. La Izquierda Plural cree firmemente que este mes será crucial para el debate y la posterior reflexión sobre un tema que, a su juicio, solo puede terminar de una forma: en la legalización de la marihuana.


Fuente: Dinafem

lunes, 19 de enero de 2015

¿Es bueno para las mujeres embarazadas consumir cannabis?


Las mujeres jamaicanas embarazadas que buscan alivio de las náuseas y el estrés a menudo recurren al cannabis en forma de un té o un tónico para aliviar sus síntomas.

Hace casi 40 años, la Dra. Melanie Dreher fue elegida por sus profesores para ir a Jamaica y estudiar los efectos del consumo de cannabis en las mujeres embarazadas y sus bebés. Dreher vivió en el pueblo rural de Jamaica , y descubrió que el uso de cannabis en la vida diaria era de rutina. Llevó a cabo varios estudios en la comunidad basados en el estudio de la salud y en el desarrollo de las mujeres y niños jamaicanos, y publicando varios informes que mostraban que los niños nacidos de madres que consumían cannabis se ajustaban mejor que los niños nacidos de madres que no usaban la planta.

Dreher estudió 24 lactantes jamaicanos expuestos a la marihuana en el vientre, y a 20 bebés que no fueron expuestos. Descubrió que su cultura vigila su propia ingesta de cannabis y considera que la hierba es un sacramento. Los resultados del estudio no mostraron ningún impacto negativo en los niños nacidos de madres que consumían cannabis; por el contrario, parecían sobresalir.

Dra. Melanie Dreher
A menudo, los estudios sobre el consumo de cannabis por mujeres embarazadas norteamericanas afirman demostrar que puede causar defectos de nacimiento y problemas de desarrollo; Sin embargo, esos estudios no aíslan el consumo de cannabis a partir de sustancias nocivas como el alcohol y el tabaco, o incluso de metanfetamina y heroína.


El financiador principal de Dreher, del Instituto Nacional sobre el Abuso de Drogas, no estaba satisfecho con los resultados de su trabajo de campo e interrumpió la financiación de su investigación. Dreher dijo en una entrevista: “Estaba claro que el NIDA no estaba interesado en seguir financiando un estudio que no producía resultados negativos. Me dijeron que no volviese a presentarlos. Nos perdimos la oportunidad de seguir el estudio a través de la adolescencia y hasta la edad adulta “.

Ahora, la Decana de la Escuela de Enfermería de la Universidad de Rush, y su trabajo de campo de Dreher lo evoluciona en su libro Mujeres y Cannabis: Medicina, Ciencia y Sociología .




Comer, Vaporizar o Fumar Cannabis
Debido al hecho de que muchas mujeres tienen náuseas al principio de su embarazo, el consumo de una galleta o un brownie que contenga cannabis no es una opción. La mayoría de mujeres embarazadas que consumen marihuana medicinal la fuman por medio de un porro o vaporizador. La molécula de THC llega más rápido al cerebro cuando se fuma el cannabis ya que viaja de forma rápida por el sistema sanguíneo partiendo del pulmón como centro de distribución. No obstante, el consumo de marihuana medicinal requiere un periodo de espera para que la molécula activa llegue a través de las paredes de absorción del sistema digestivo hasta el sistema sanguíneo. Por tanto, ¡desaconsejamos que fumes a lo largo de tu periodo de embarazo! El uso de un vaporizador es el método más sano para consumir marihuana medicinal.



La Nutrición como Máxima Prioridad
La marihuana medicinal reduce las náuseas y los vómitos que acechan a la mayoría de mujeres embarazadas por las mañanas. Un sistema digestivo en calma permite a la madre adquirir nutrientes para alimentar al feto en desarrollo. Las mujeres que vomitan de forma constante le retiran al feto elementos y vitaminas esenciales para un desarrollo saludable. Otra forma peor de náusea matutina llamada hyperemesis gravidarum puede poner en peligro la vida del bebé y obligar a la madre a solicitar atención médica para obtener una alimentación intravenosa en un hospital. El simple hecho de consumir marihuana medicinal incrementa tu apetito y te permite retener más alimentos para tu digestión.



jueves, 15 de enero de 2015

Descubren una nueva especie de marihuana

Científicos de la Universidad de Sydney, Australia, creen haber encontrado una cuarta especie de marihuana, además de las ya conocidas Sativa, Indica y Ruderalis. El hallazgo tuvo lugar en 2010, cuando un grupo de personas que estaban de excursión en las montañas azules de Australia y descubrió una planta solitaria que parecía marihuana.


El arbusto más tarde fue donado a un laboratorio de investigación de la Universidad de Sydney, donde se llevaron a cabo una serie de pruebas en la planta – demostrando que se trataba efectivamente de cannabis. “Cuando recibimos la planta estábamos muy escépticos acerca de su relación con el cannabis. Tiene una estructura de crecimiento algo similar, pero las hojas no se parecen en nada a las hojas de marihuana “, comentó uno de los investigadores Christopher Pool.

Los resultados de las pruebas muestran que la especie es resistente a temperaturas de congelación y la planta crece como un arbusto, sin la forma típica de la mayoría de variedades de cannabis. Cultivadores de cannabis del todas partes del mundo han ofrecido pagar más de 2.000 dólares por una semilla de esta supuesta nueva especie de marihuana, pero el problema es que no hay semillas, sólo se ha encontrado una planta y “hemos agotado nuestra financiación tratando para encontrar otro igual “, explican los científicos.

Es fácil ver el atractivo de una planta de cannabis que es resistente en temperaturas- frío haciendo el cultivo al aire libre accesibles para las personas en todos los climas.

Los equipos han pasado años a la caza de más de estos especímenes, pero todos regresan con las manos vacías. Los investigadores están ofreciendo una recompensa de 10.000 dólares a cualquier persona con información sobre cómo adquirir otra de estas plantas peculiares.

Por el bien de la humanidad, esperamos que los científicos puedan descubrir más de esta esquiva y poco común planta.

 

Fuente: Culture

martes, 23 de diciembre de 2014

Legalizar el cannabis en Francia aportaría 2.200 millones de euros al Estado


La legalización del cannabis en Francia podría aportar 2.200 millones de euros al año a las finanzas públicas, según un estudio publicado por el think tank Terra Nova. El informe, elaborado por tres economistas, apunta que 550.000 personas toman esa droga habitualmente en Francia y constata que el precio de la represión del consumo de cannabis se eleva a 568 millones de euros al año, entre gastos judiciales, policiales y carcelarios. A ello hay que sumar "costes indirectos" como la desestabilización de barrios sensibles o el consumo de productos adulterados en una Francia donde el 8,44 % de la población toma ocasionalmente cannabis, una tasa superior a la de Alemania (4,5 %) o Bélgica (5,1 %), pero menor a la de España (9,6 %).


El estudio propone tres escenarios diferentes, el primero de los cuales analiza las consecuencias de una despenalización similar a la de España o Portugal. Una legislación en ese sentido reduciría el 55 por ciento los gastos públicos ligados a la represión del consumo, lo que se traduciría en un ahorro de 311 millones de euros para las arcas públicas.

El segundo escenario que propone Terra Nova se orienta hacia legalización de la producción, la venta y el uso en el marco de un monopolio público, como ocurre en Uruguay. Con ese sistema y si el Estado elevara un 40 % el precio del cannabis hasta los 8,4 euros el gramo y le aplicara los mismos impuestos que al tabaco (80 %), se generarían ingresos fiscales de 1.300 millones de euros al año) y se reduciría el gasto de dinero público en esa materia en un 92 %, es decir en 523 millones de euros. El impacto presupuestario total alcanzaría los 1.800 millones de euros, cifra que podría elevarse hasta los 2.100 millones de euros si el precio se mantuviera constante, pues haría desaparecer el tráfico ilegal, precisan los autores del texto. Consideran que el segundo escenario propuesto por ese laboratorio de ideas es el que "presenta las mejores garantías en términos de control de la frecuencia (de consumo) y de protección de las poblaciones vulnerables".

El tercero se inspira en la legislación vigente en Colorado (Estados Unidos) y contempla una legalización en un marco de libre competencia, lo que implicaría un aumento del 71 % de los consumidores diarios. Económicamente, el precio del producto caería y los ingresos fiscales alcanzarían los 1.700 millones de euros que, sumados a un ahorro del 86 % en gastos represivos, supondría un impacto presupuestario de 2.200 millones de euros.

El estudio muestra que el 45,1 % de las personas de entre 15 y 34 años que viven en Francia ha consumido alguna vez esa sustancia y el 1,5 % de quienes tienen entre 15 y 64 años lo hace habitualmente. El consumo de cannabis en Francia está castigado con penas que pueden llegar a un año de cárcel y a 3.800 euros de multa (EFE).

Fuente sacada: dw

miércoles, 17 de diciembre de 2014

Tesla inicia la fabricación masiva de baterías para el autoconsumo

En marzo avanzábamos que Tesla ya tenía planificada la llamada Gigafábrica. Una factoría que pretende llevar la producción anual de baterías más allá de cualquier pronóstico. Esta megafábrica de Musk pronto podría convertirse en una amenaza para el sector eléctrico, pues el complejo también producirá baterías que pueden combinarse con los paneles solares en los techos de las viviendas para almacenar energía.



Las soluciones de autoconsumo de SolarCity llegan a escuelas como la de la imagen



“La mayor amenaza que revisten las cada vez más baratas energías renovables proviene de los sistemas que incluyen el almacenamiento”, ha dicho Amory Lovins, ambientalista y cofundador del Rocky Mountain Institute, una consultora en temas de energía con sede en Colorado, según cuenta la agencia Bloomberg.

“Creemos que no se reconoce con justicia la magnitud de la reducción de costos en el almacenamiento de energía que Tesla ha alcanzado ya, ni la magnitud de la mayor reducción de costos que Tesla podría ser capaz de lograr una vez que haya construido su megafábrica”, escribieron los analistas de Morgan Stanley.

Tesla se ve asumiendo una gran misión: no sólo busca reducir las emisiones de automóviles y camionetas, también quiere tener un impacto en la sociedad. Y el autoconsumo es la vía: “Si sólo lo hacemos por el lado del transporte, ignoramos el lado de la generación de electricidad, y probablemente estamos ignorando la mitad de nuestra responsabilidad”, ha dicho Mateo Jaramillo, director de Powertrain Business Development en Tesla Motors.


Fuente sacada: yometiroalmonte

lunes, 1 de diciembre de 2014

DONOSTIA ESTRENA LA PRIMERA ORDENANZA REGULADORA DE CLUBES DE CANNABIS DEL ESTADO

RESTRINGE LA APERTURA DE ESTOS LOCALES CERCA DE COLEGIOS Y LIMITA SU HORARIO DE ACTIVIDAD. LA NORMA, QUE FUE RESPALDADA POR TODOS LOS GRUPOS MUNICIPALES Y EN LA QUE HAN PARTICIPADO LAS ASOCIACIONES, ENTRA EN VIGOR A COMIENZOS DE DICIEMBRE


Los consumidores de cannabis agrupados en clubes sociales dan un paso hacia la regularización de su actividad, hasta ahora envuelta en un limbo legal. A comienzos de diciembre, entra en vigor en Donostia una ordenanza que regulará la ubicación y el funcionamiento de la veintena de clubes sociales que existen en la localidad y de los nuevos que se intenten abrir. San Sebastián se convierte así en la primera ciudad del Estado con una normativa municipal de este tipo que, dicho sea de paso, ya se está tomando como modelo para redactar ordenanzas similares en otras ciudades. Entre otras cuestiones, la norma de Donostia, que se ha elaborado con la colaboración de asociaciones cannábicas, restringe la apertura de estos clubes cerca de colegios y centros de salud, prohíbe la entrada a los menores de 18 años y fija un horario de apertura de 8.00 de la mañana a 22.00 horas de la noche. A esta ordenanza se le unirá en próximas fechas la futura Ley vasca de Adicciones, que también ha prometido la regulación de estos clubes.

La ordenanza de Donostia forma parte de las acciones del plan de Dependencias 2013-2015 del Ayuntamiento de San Sebastián. Como explica el concejal de Servicios Sociales, Jon Albizu (Bildu), el objetivo de esta normativa es «limitar los riesgos asociados a las dependencias y, por otro, garantizar los derechos tanto de las personas consumidoras como de las de quienes no lo son». En este sentido, el texto alude a garantizar que los locales eviten «todo tipo de molestias al vecindario».

En la elaboración de la ordenanza, que ha contado con el respaldo por unanimidad de todos los grupos del Ayuntamiento, han participado clubes de consumidores de cannabis, principalmente los encuadrados en la Federación de Asociaciones de Usuarios de Cannabis del País Vasco (Eusfac). «El objetivo que nos pidieron los clubes cannabis era la necesidad que tenían de reconocimiento institucional de su existencia y, por otro, la regulación de sus espacios, porque se encontraban en un limbo legal», añade Albizu.

El concejal admite que «desde el punto de vista jurídico, las posibilidades de regulación municipal eran reducidas, salvo desde el prisma urbanístico y la concesión de licencias de actividad».

Con estos mimbres, se trabajó en una ordenanza que fue aprobada a finales de octubre en el Pleno municipal y que, tras ser publicada en el boletín oficial de Gipuzkoa el pasado 13 de noviembre, entrará en vigor a los 15 días hábiles, es decir, el 5 de diciembre.

Con licencia de actividad

La ordenanza recoge que los clubes sociales de cannabis son «asociaciones sin ánimo de lucro que se autoabastecen y distribuyen cannabis entre sus propios socios -consumidores terapéuticos y lúdicos- todos mayores de edad y en un ámbito privado, reduciendo daños asociados al mercado clandestino y a determinados usos del cannabis».

En la actualidad, 21 clubes de consumidores cannábicos figuran en el registro del Gobierno Vasco si bien, según fuentes de Eusfac, estarían activas 17. En todo Euskadi se contabilizan 84 clubes -que agrupan a cerca de 11.000 usuarios-, de ellos 40 en Gipuzkoa.

La ordenanza detalla que la apertura de un local con destino a club social de cannabis deberá estar sujeta a la obtención de una licencia municipal de actividad, además de estar inscrito en el registro de asociaciones de Euskadi. Estas licencias se podrán solicitar a partir del próximo 5 de diciembre.

El texto se centra en la ubicación de los clubes a los que, a efectos urbanísticos y ambientales, les atribuye un uso recreativo terciario. En este sentido, detalla que los locales «en ningún caso» se podrán localizar «en plantas primera o superiores de edificios residenciales».

También se prohíbe su ubicación a menos de 300 metros de centros educativos (ikastolas y colegios) y centros de salud. Además, se veta la apertura en cualquiera de los lugares en los que se prohíbe fumar, como galerías comerciales, instalaciones deportivas... Por último, se fija una distancia mínima de 500 metros entre locales, aunque no afectará a los clubes ya abiertos.

La nueva ordenanza impide la entrada de menores de edad al club social de cannabis y prohíbe cualquier actividad, «salvo las de mantenimiento y limpieza» del local, «fuera del horario máximo de apertura, que queda fijado entre las 8.00 y las 22.00 horas». Además, veta la publicidad de la actividad y la «transmisión de cannabis a personas que no sean socias del club» ni de material «que no provenga de los procedimientos de abastecimiento del club, fundamentalmente de la producción propia».

La normativa contempla sanciones de hasta 1.500 euros en el caso de las infracciones graves, como permitir la entrada de menores o transmitir cannabis a no socios.

En virtud de la ordenanza, el Ayuntamiento desarrollará un registro de clubes de cannabis. Además, en el plazo de seis meses, en colaboración con las asociaciones, elaborará un manual de buenas prácticas en el que se recogerán, entre otros aspectos, la organización interna del club, como la «autoorganización y diseño de los cultivos asociativos y las condiciones del protocolo para el transporte del cannabis».

Donostia, modelo a seguir

La normativa de Donostia es la primera de este tipo que entra en vigor en el Estado. «No teníamos referencias en ninguna parte del Estado, por lo que hemos experimentado una nueva regulación que, con el tiempo, seguramente será tendrá cosas que mejorar. Pero es un primer paso hacia un reconocimiento de derechos », admite.

Ciudades como Girona están elaborando su propia ordenanza, tomando como base el texto de Donostia. No obstante, en este caso, la Federación Catalana de Asociaciones Cannábicas, CatFAC, ha calificado la ordenanza de desmesurada. «También nos pidieron la ordenanza desde Alicante. En el mundo cannábico, Donostia se ha vuelto el centro para muchos ayuntamientos de cosas que se pueden hacer en el ámbito local y así ayudar en la normalización del cannabis», añade Albizu, que recuerda que está pendiente la regulación con una Ley vasca.

La ordenanza echará andar con «un período de transición de seis meses», periodo que servirá para evaluar su desarrollo. A pesar de que en su elaboración se ha contado con la participación de los clubes, también hay colectivos que no ven con buenos ojos el resultado de la ordenanza. «Todo lo que sea reconocimiento de derechos implica reconocimiento de obligaciones y no siempre es bienvenido este reconocimiento con el mismo fervor», añade el concejal Jon Albizu.